Un recorrido guiado a través de los sonidos de América Latina, sus instrumentos y sus intérpretes. Por Edgardo Civallero.

jueves, 2 de febrero de 2017

Quenas: un acercamiento inicial

Quenas: un acercamiento inicial

Parte 01. Introducción


 

Las quenas (escrito qina, qëna, kena, khena o k'ena, entre otras variantes gráficas) forman una familia de aerófonos tradicionales cuya versión "modelo", "profesional" o "estándar" ha sido popularizada merced a la música comercial andina hasta convertirse en uno de los instrumentos musicales más conocidos de los Andes.

Responden al código 421.111.12 de la clasificación de Hornbostel-Sachs: aerófono de insuflación, de bisel, sin conducto o canal, con el bisel ubicado en la arista superior de un tubo individual, con el extremo inferior abierto y con orificios de digitación. La misma estructura está presente en instrumentos de muchas otras partes del mundo: desde China hasta África central, pasando por los Balcanes.

Las quenas son flautas verticales de estructura realmente sencilla. Se trata de un tubo abierto por ambos extremos (o abierto por uno y semi-abierto por otro). En el extremo proximal se sitúa una escotadura o bisel de forma variable (en U, triangular o en V, cuadrada, semicircular, elíptica), en la cual el músico sopla directamente. Dependiendo de la forma, amplitud y profundidad de este bisel, la calidad del sonido producido por el instrumento podrá variar notablemente (a menor anchura, la intensidad aumenta y la "dulzura" del timbre disminuye). La quena no dispone de aeroducto de insuflación, a diferencia de la flauta de pico europea o el pinkillo andino, lo cual hace que su interpretación sea particularmente complicada.

En la mitad distal del tubo se ubican los orificios de digitación, en posición frontal, circulares o cuadrados, generalmente ordenados en línea con el bisel, de tamaños relativamente similares y en número variable. Ciertos orificios pueden presentarse desalineados para facilitar la digitación de algunas notas. Algunos pueden ser más grandes que otros, debido a ajustes de afinación. El número varía entre 4 y 8, aunque en líneas generales las quenas "profesionales" poseen 7 orificios. En las quenas llamadas "indias" no suele existir un orificio posterior, que en todo caso se sitúa un poco más arriba del primer orificio frontal, pero diametralmente opuesto a éste.

El extremo distal del tubo puede quedar totalmente abierto o coincidir con un nudo de la caña. En este último caso, el tabique es taladrado hasta abrir un orificio ("medio tapadillo" o "semitapadillo"); los bordes del nudo que se conservan cierran parcialmente la abertura distal y varían la afinación del instrumento (o, al menos, la del orificio más bajo).

Las quenas "profesionales" suelen estar afinadas en Sol M (escala diatónica con tónica en Sol) y miden unos 35 cm de largo y unos 2.5 cm de diámetro. Existen quenas "profesionales" afinadas en otras escalas (Fa M, Fa# M, Sol # M, La M), cuyas longitudes y diámetros variarán proporcionalmente.

La escala musical proporcionada por la quena "profesional" es diatónica, aunque con la digitación apropiada (que puede incluir tanto "posiciones cruzadas" u "horquillas" como "medios orificios") puede lograrse una perfecta escala cromática. Cubre con facilidad un intervalo de dos octavas (registros grave y agudo); con la técnica correcta, puede obtenerse una cantidad variable de notas dentro de la tercera octava (registro sobreagudo). Para conseguir la afinación de los registros agudo y sobreagudo, el tubo debe ser lo más cilíndrico posible: los instrumentos con forma cónica, sección elíptica o ligeras curvaturas a lo largo suelen "mentir" en tales registros.

El material más empleado en la fabricación de quenas es la caña. Es la que proporciona al instrumento su característico timbre sedoso y envolvente. Tradicionalmente se utilizan distintas especies de caña; dependiendo del tamaño del instrumento, de la disponibilidad y de la localización geográfica, pueden usarse la caña chuqui, la sokhosa o suqusa, la tacuara, la "caña Castilla" (caña común), la mamaq, las cañas de Huánuco y Chanchamayo, la "caña amarilla", la "caña blanca", la caña tokhoro o tuquru, la quirqui o kirki y ciertas variedades importadas de bambú.

Cada variedad de caña, dependiendo de su calidad, rugosidad interna, grosor de pared, forma (circular, elíptica), defectos y tiempo de secado y estacionamiento, suena de una manera distinta. Se prefiere la caña bien seca a la sombra, de corte circular, pulida interiormente, de fibra continua y densa y sin defectos de ningún tipo, si bien en los ámbitos tradicionales no se tienen en cuenta tantas recomendaciones (de ahí el peculiar sonido de algunas de esas quenas: "pifiado", "desafinado", "rasposo" o "vibrante" para algunos músicos urbanos).

Otro material muy usado es la madera. Dada la complejidad que implica producir un tubo abierto, perfecto y de paredes finas a partir de un bloque de leño, tal material es usado principalmente por carpinteros con experiencia en el manejo de tornos y por luthiers especializados. Se prefieren las variedades locales de madera más duras; por las características del material, el timbre de estas quenas está desprovisto de los armónicos que proporciona la caña y, por ende, es más "limpio". En los ámbitos tradicionales se han usado a veces ramas horadadas con hierros al rojo para quenas y otras flautas. Su sonido no es demasiado apreciado por los quenistas urbanos.

Pueden elaborarse quenas de piedra (esteatitas, areniscas, esquistos), arcilla cocida, calabazas finas, tubos de metal y caños de distintos tipos de plástico. Estos últimos son muy estimados en lugares en donde la caña no abunda (situación cada vez más frecuente, dada la presión ecológica que reciben las zonas húmedas andinas en donde crecen naturalmente). La calidad de su sonido es, si no inferior, sí bastante diferente. Las quenas de hueso son, en la actualidad, una verdadera rareza. Suelen emplearse huesos de patas de parina (flamenco andino), de alas de pelícano, o de alas de cóndor u otras aves de gran porte, o bien ulnas o tibias de mamíferos como la llama, el venado o el puma. Dado el diámetro y la longitud reducida de los huesos, su sección habitualmente elíptica, su posible porosidad y la curvatura que muestran muchos de ellos, estas quenas tienen un sonido agudo y fluctuante y son de difícil interpretación.

 

Referencias

Cavour Aramayo, Ernesto (1994). Instrumentos musicales de Bolivia. La Paz: E. Cavour.

Claro Valdés, Samuel (1997). Oyendo a Chile. Santiago de Chile: Editorial Andrés Bello.

D'Harcourt, Raoul y Marguerite (1959). La musique des Aymara sur les hauts plateaux boliviens. Journal de la Société des Américanistes, 48, pp. 5-133.

Instituto Nacional de Cultura (1978). Mapa de los instrumentos musicales de uso popular en el Perú: clasificación y ubicación geográfica. Lima: Oficina de Música y Danza.

Pérez Bugallo, Rubén (1996). Catálogo ilustrado de instrumentos musicales argentinos. Buenos Aires: Ediciones del Sol.

Vivanco Guerra, Alejandro (1974). Didáctica de la quena peruana. Lima: Lima S.A.

 

Sobre el artículo

Texto: Edgardo Civallero.

Ilustración: Detalle de quena [E. Civallero].

Información tomada del libro digital "Quenas: un acercamiento inicial", de Edgardo Civallero, accesible en línea.

 


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