Un recorrido guiado a través de los sonidos de América Latina, sus instrumentos y sus intérpretes. Por Edgardo Civallero.

jueves, 16 de febrero de 2017

Quenas: un acercamiento inicial

Quenas: un acercamiento inicial

Parte 02. Historia


 

Las quenas cuentan con siglos de antigüedad. Han sido encontradas quenas líticas, de cerámica, de hueso e incluso de oro en enterramientos de varias culturas prehispánicas: Chavín, Moche o Mochica (de hueso con 4 orificios centrados), Recuay (en vasijas, con 4 orificios), Lima-Pachacámac (de hueso, con 4 orificios centrados), Paracas, Nasca (de oro, con cuatro orificios; de hueso, finamente decoradas con círculos, con 4 orificios), Huari, Tiahuanaco/Tiwanaku, Sicán-Lambayeque (de oro, con 3 orificios), Chimú, Chancay (de hueso, con 4 orificios, decoradas), Chincha (de cerámica negra, con 4 orificios, forma cónica y extremo distal en ángulo), e Inca.

Las quenas prehispánicas son instrumentos con un número variable de orificios frontales y una escotadura o muesca de forma triangular (en V), en U o semicircular. Sus orificios suelen estar ubicados de manera equidistante, dependiendo de la habilidad o las características del constructor (que probablemente utilizara sus propios dedos para marcar las distancias), y pueden estar distribuidos a lo largo de todo el instrumento o estar agrupados en el centro o en la mitad inferior. En ocasiones el interior está sellado con cera de abeja para tapar poros y lograr así un mejor sonido. El exterior puede encontrarse finamente decorado con grabados lineales o circulares. Cualquier imperfección en el tubo (incluyendo errores en el taladrado de los orificios) era reparada con algún material de características plásticas (p.ej. cera o arcilla), cuyas marcas aún pueden apreciarse claramente.

Existe un acalorado debate sobre las escalas que cubrían las quenas prehispánicas. Los autores de principios y mediados del siglo pasado popularizaron la teoría de la "escala pentatónica incaica", refiriéndose a una serie de cinco sonidos no siempre determinados. Estudios modernos sobre flautas arqueológicas insinúan que la amplitud y las características de las escalas habrían sido muy variables y no se atendrían a unos patrones concretos, y mucho menos ubicados dentro de los esquemas de la música occidental.

De acuerdo a Izikowitz, la distribución geográfica original de este tipo de aerófono estaba limitada por el sur por una línea entre Jujuy y el Chaco (Argentina) y por el este por otra en la dirección del río Paraguay hacia el norte. Según este autor, las quenas líticas se hallaban sobre todo en la Meseta del Collao; las de arcilla, calabaza y metal, en Perú; las de caña, desde Perú hacia el noreste, hasta las Guayanas, y hacia el sureste, hasta Paraguay; y las de hueso, en Perú y en torno a la cuenca del Amazonas hasta las Guayanas. Izikowitz documenta "quenas" (notched flutes) de hueso de jaguar entre los Patamona (Ingariko) de Guyana y los Yuracaré del oriente boliviano, y Koch-Grünberg reseña "quenas" de hueso de ciervo entre los Ye'kuana (Makiritare) de Venezuela y de jaguar entre los Pemon (Taulipang) de Guyana. Los esposos D'Harcourt, entre sus numerosos trabajos sobre Sudamérica, informaron de la existencia de "quenas" de 7-8 cm de longitud, instrumentos únicos dentro de su clase.

Los registros documentales más tempranos de las quenas aparecen en el "Vocabulario de la lengua aymara" (1612) del jesuita Ludovico Bertonio:

Flauta de caña: Quena quena (p. 243, primera parte)
Pputu pputu, Quena quena, Lutu lutu, Ppía ppia cala &c.: Piedra o qualquiera otra cosa muy agugereada (p. 284, segunda parte)
Quena quena, Ppia ppía, Lutu lutu: Cosa muy agugereada (p. 288, segunda parte)
Quena quena, pincollo: Flauta de caña (p. 289, segunda parte)

Curiosamente, los diccionarios contemporáneos de la lengua quechua (Domingo de Santo Tomás (1560), Juan Martínez de Ormachea (1604), Diego de Torres Rubio (1603), Diego González Holguín (1607), Juan Roxo Mexía y Ocón (1648) y Esteban Sancho de Melgar (1691)) ignoran el término "quena" o "quena quena", e incluyen "pingollo" (Santo Tomás) o "pincullu" (González Holguín) como "flauta".

Felipe Guaman Poma de Ayala ("El primer nueva corónica y buen gobierno", ca. 1615) y Bernabé Cobo ("Historia del Nuevo Mundo", 1653) sí emplean "quena quena". En las páginas 315 y 325 de su obra, Guaman Poma se refiere a "quena quena" como una danza Aymara (de los hombres del Collasuyo/Qullasuyu) o del Condesuyo/Kuntisuyu (p. 329) y a las flautas como "pingollos". Cobo, por su parte, define: "Quenaquena es una caña sola como flauta para cantar endechas".

Probablemente las referencias de estos cronistas antiguos (especialmente de Guaman Poma y el Inca Garcilaso de la Vega) a flautas de los Inca elaboradas a partir de huesos procedentes de enemigos caídos en combate estén relacionadas con la fabricación de quenas con fines rituales.

 

Referencias

Cavour Aramayo, Ernesto (1994). Instrumentos musicales de Bolivia. La Paz: E. Cavour.

Claro Valdés, Samuel (1997). Oyendo a Chile. Santiago de Chile: Editorial Andrés Bello.

D'Harcourt, Raoul y Marguerite (1959). La musique des Aymara sur les hauts plateaux boliviens. Journal de la Société des Américanistes, 48, pp. 5-133.

Instituto Nacional de Cultura (1978). Mapa de los instrumentos musicales de uso popular en el Perú: clasificación y ubicación geográfica. Lima: Oficina de Música y Danza.

Pérez Bugallo, Rubén (1996). Catálogo ilustrado de instrumentos musicales argentinos. Buenos Aires: Ediciones del Sol.

Vivanco Guerra, Alejandro (1974). Didáctica de la quena peruana. Lima: Lima S.A.

 

Sobre el artículo

Texto: Edgardo Civallero.

Ilustración: Quena de hueso del valle de Pachacámac [Pontificia Universidad Católica del Perú].

Información tomada del libro digital "Quenas: un acercamiento inicial", de Edgardo Civallero, accesible en línea.

 


Etiquetas: ,